Alianza Lima se encuentra con un pie y medio dentro de la siguiente ronda de la Copa Sudamericana. El resultado a favor ante Gremio por 2-0 en el encuentro de ida le brinda un panorama de posibilidades al cuadro de Gorosito para lograr otro suceso histórico clasificando a octavos de final de este torneo. La última vez fue en la edición inaugural de esta competición, en 2002, en el que eliminó a Universitario de Deportes.

Desde sus orígenes, los clásicos han sido más que simples partidos. Un encuentro que representa la rivalidad entre dos equipos de arraigo popular mezcla diferentes maneras de vivir el fútbol y genera un sentido de pertenencia.

Inicialmente, en la Copa Sudamericana participaban campeones y subcampeones del primer torneo del año de cada país invitado. Universitario de Deportes fue ganador del Apertura ese año, tras dos encuentros de definición frente a su compadre, Alianza Lima, al quedar igualados ambos con 47 puntos en la última fecha. Un empate en Trujillo sin goles y un solitario gol de Vilallonga en el Monumental le dieron el título a los de Ate.

Estos equipos volverían a verse las caras dos meses más tarde por los playoffs de la Sudamericana. A la fecha, el único clásico en el siglo XXI en un torneo internacional. El Estadio Nacional albergó ambos encuentros definitorios en el que Franco Navarro, actual director deportivo del cuadro íntimo, le ganaría el duelo a Osvaldo Piazza, campeón nacional con los cremas en 1998.

Alianza Lima se impuso en el primer encuentro 1-0 con gol de Nelson Oliveira. A pesar de la expulsión de Quintero y Jayo, Universitario no consiguió remontar el marcador.

Una semana después, el miércoles 11 de setiembre, se jugaría la vuelta de la llave. Roberto Farfán sentenció la victoria blanquiazul a la siguiente ronda, mismo resultado en los dos encuentros, global 2-0.

Redacción: Kevin Montero